Mantener un estilo de vida saludable es clave para prevenir y controlar la diabetes. Se recomienda llevar una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras y alimentos integrales, así como reducir el consumo de azúcares y grasas saturadas. Realizar actividad física al menos 30 minutos al día, mantener un peso adecuado y realizar controles médicos periódicos ayudan a detectar a tiempo cualquier cambio en los niveles de glucosa. Además, es importante evitar el consumo de tabaco y alcohol, y priorizar rutinas de descanso que favorezcan el bienestar general.


